Desde la secretaría de la Mujer con Ladit Álvarez como cabeza, y en conjunto con Lilia Rojas, Irma Gómez y todo el equipo de la Comisión de Asuntos de la Mujer de la ADE, el pasado 3 de marzo se realizó el evento de lanzamiento de la Boletina No 70 María Rojas Tejada, evento en el que, con el encuentro de mujeres de diferentes Asociaciones y Agremiaciones y una conferencia - taller sobre Acoso laborar a cargo de la abogada Stefany Barreto de la Central Unitaria de trabajadores, nos dimos a la tarea de conversar, debatir y hacer propuestas sobre nuestras realidad como mujeres trabajadoras, educadoras, activistas, y la manera en que seguimos siendo víctimas de la violencia de género a través por ejemplo, del acoso laboral, sin que muchas veces nos percatemos de ello, asumiendo que las acciones características de éste hecho, son parte de la cotidianidad inmersa en una sociedad machista.

Nuestro compromiso en el evento se direccionó en continuar con la lucha frente a la equidad de género y en PARAR cuantas veces sea necesario en defensa de los derechos de las niñas, de las adolescentes y de las mujeres de nuestros colegios y de nuestro contexto familiar y social.
Por otra parte, se preguntarán a qué se debió el trancón del pasado miércoles 8 de marzo desde las 4 de la tarde sobre la carrera séptima con calle 60 en Bogotá. Pues bien, muchos de ustedes de afán, malhumorados y en medio del trancón, descubrieron al llegar al semáforo, que la iniciativa mundial “Nosotras paramos”, tuvo fuerte eco en las mujeres del magisterio y de organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, y que vestidas de color violeta bajo la lluvia bogotana y acompañadas por silbatos, megáfonos e instrumentos musicales, aprovechábamos la luz roja del semáforo para, con cantos y bailes y por cerca de 120 minutos, lanzar nuestro grito de protesta y exigir equidad de género en Colombia y en el mundo.

Ese glorioso 8 de marzo, “Nosotras Paramos” por una educación no sexista que haga de la escuela un verdadero territorio de paz. “Nosotras Paramos” exigiendo igualdad en los derechos laborales, “Nosotras paramos” por el respeto a nuestros derechos sexuales y reproductivos, “Nosotras Paramos” repudiando los feminicidios y la violencia física y psicológica hacia las niñas, adolescentes y mujeres adultas, y por supuesto “Nosotras Paramos” en conmemoración y respeto por las cerca de 25.000 islandesas que en un acto de bravura y coraje, suspendieron sus labores domésticas no remuneradas y salieron a las calles el 24 de octubre de 1975, ocasionando con su valentía el cierre de bancos, fábricas y almacenes, pero que más allá de eso, con su actuar, consiguieron que un año después el Parlamento aprobara la ley de igualdad entre hombres y mujeres.

“Nosotras Paramos” porque con aguerrida esperanza y lucha de todas las mujeres, lograremos que algún día en Colombia se incinere la brecha salarial entre hombres y mujeres, que se estima en un 25%; que las labores domésticas inmersas en el más grande acto de amor sean reconocidas y remuneradas y sobre todo para que nos sensibilicemos frente a la construcción de la escuela como territorio de paz en un espacio – tiempo libre de violencia de género… solo así, quizás será posible, el comienzo de la edificación de un mundo mejor.

A pesar del eco de la iniciativa “Nosotras Paramos”, con gran tristeza es nuestro deber manifestar que la lucha de las mujeres en el mundo, se vio nuevamente opacada por el abominable asesinato de Marielle Franco en Rio de Janeiro. Muchos aseguran que la muerte de una mujer negra de 38 años, proveniente de estratos populares, bisexual, activista de derechos humanos y feminista, fue un homicidio atroz, racista, homofóbico y de género; sin embargo, esa puede ser una mirada miope, porque en defensa de la verdad y de las voces que no se escuchan, el vil asesinato, además de todo lo anterior, FUE UN CRIMEN POLÍTICO Y UN FEMINICIDIO.

La ejecución de la socióloga y magister en administración pública, activista en contra de la violencia policial y a favor del empoderamiento de las mujeres, quien fuera elegida concejal por el Partido Socialismo y Libertad en el año 2016, siendo la quinta parlamentaria más votada, no fue casualidad, no fue un atraco más, no fue una muerte más de las 12 que ocurren diariamente en contra de las mujeres en Latinoamérica; a ella la liquidaron además, por atreverse a pensar diferente, por denunciar el accionar de milicias parapolíticas y de la intervención militar de Río; la acribillaron por ser la voz de las voces que no se escuchan.

Indignadas desde Colombia y en particular desde la Secretaría de la Mujer de la Asociación de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación ADE, en el mes de marzo, en el que se conmemora la lucha de las mujeres por la defensa de sus derechos y por la justicia y equidad de género, RECHAZAMOS EL ASESINATO DE FRANCO y exigimos que cesen las muertes de aquellos y aquellas que defiende nobles ideales; como decía y seguirá diciendo Marielle, porque su voz y su legado no se acallan “paren de matarnos”.

Nos solidarizamos con su familia, con su partido, con sus electores y EXIGIMOS al gobierno brasilero la verdad de los hechos sobre la muerte de la líder política.

¡NO MÁS ASESINATOS DE LAS LÍDERES EN EL MUNDO!
¡EXIGIMOS GARANTÍAS PARA EL EJERCICIO DE LA LUCHA SOCIAL EN LATINOAMERICA!
¡DEFENDEREMOS LAS VOCES QUE NO SE ESCUCHAN!

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