En riesgo, el derecho a la vida de los líderes sindicales en Bolívar

El movimiento sindical en Bolívar atraviesa por un momento bastante delicado, debido a las amenazas contra la vida de los dirigentes sindicales en los diferentes municipios, además de la falta de seguridad desde las autoridades correspondientes.


El año pasado cerró con una “Navidad negra”, por el asesinato de Robert Luna, tesorero de Sutimac Turbaco, el 15 de diciembre. “Fue para todo el movimiento sindical otro hecho más de sangre. Sumó más de 26 compañeros asesinados en el 2015”, señaló Gil Falcón Prasca, presidente de la CUT Bolívar.

Al mismo tiempo, la Unidad Nacional de Protección, en cabeza de su director Diego Mora, suspendió las medidas de seguridad a Rafael Cabarcas Cabarcas, quien es asesor de la CUT y de la Unión Sindical Obrera. En el 2002 fue víctima de un atentado, él y su escolta recibieron tres disparos. 

Ya en el incipiente 2016, apareció una amenaza de muerte en contra de Humberto Díaz, presidente de Sutimac Turbaco. “Hemos llamado la atención del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, para que le den prioridad a este caso y se tomen las medidas de protección”, puntualizó Falcón Prasca.

La situación social en Cartagena es especialmente delicada, a razón de los sicarios y pandillas que asolan la ciudad. Por ello, desde la seccional de la CUT han sostenido reuniones con el director de Fiscalías, la Defensora del Pueblo del departamento y el comandante de la Policía en Bolívar, para garantizar el derecho a la vida de sus compañeros.

Además, buscan el “acompañamiento de la Coordinación Colombia-Europa, Estados Unidos, para adelantar la denuncia internacional y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que se den las respectivas medidas cautelares para los compañeros, ante la situación económica que vive la UNP, donde desfalcaron todo el presupuesto y ahora no tienen cómo asumir las respectivas obligaciones para la cual fue creada la Unidad”.

Los casos los elevarán en la Conferencia 105 de la OIT, priorizando el derecho a la vida en los municipios de Bolívar y en Cartagena.